
Cada vez son más las personas nacidas de donantes que reclaman el derecho a conocer su origen. En España, la ley actual protege el anonimato de los donantes, de modo que aunque las familias quieran acceder a ellos, esto sólo es posible “en circunstancias extraordinarias que comporten un peligro para la vida o la salud del hijo cuando proceda con arreglo a las leyes penales” y facilitando únicamente “ información general (…) que no incluya su identidad”
En 2016, el Comité de Bioética en Cataluña, en 2019, la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, y en 2020, el Comité de Bioética de España, publicaron sendos informes reconociendo como universal el derecho a conocer los orígenes biológicos y genéticos de una persona. El ocultamiento de los orígenes se considera contrario al derecho a conocer la identidad genética, que está intrínsecamente vinculada al derecho a la intimidad y a la dignidad personal.
La Asociación de Hijas e Hijos de Donante han creado un perfil de instagram @asociacion_ahid desde donde hacen difusión de la necesidad de abolir el anonimato.
Uno de los principales argumentos que esgrimen es que no conocer sus orígenes les ha dificultado su proceso de construcción de la propia identidad y de cómo la legitimidad de las familias creadas por donación no tendría que pasar nunca por prohibir a los nacidos sus orígenes.
Actualmente España es de los únicos 3 países europeos que mantiene el anonimato y en el resto de países la abolición del anonimato (o la instauración de un sistema mixto) se ha dado gracias al esfuerzo de asociaciones semejantes.